En la familia de José Ortega Cano no hay temporada baja para la controversia. El diestro, acostumbrado a lidiar con plazas difíciles, parece haber encontrado en los últimos meses una nueva faena: salir al quite cada vez que su hija Gloria Camila se ve envuelta en algún incendio mediático. Y lo hace con un estilo muy suyo. Con pocas palabras, gesto serio y una defensa férrea que mezcla orgullo paterno y arrojo taurino.

La última escena de este serial familiar se vivió tras el enfrentamiento televisivo entre Gloria Camila y Pelayo Díaz en el programa "El tiempo justo". El estilista aseguró estar de acuerdo con llamar "asesinos" a los toreros, una expresión que provocó la inmediata reacción de la hija del maestro. La joven frenó en seco a su compañero y dejó claro que no estaba dispuesta a tolerar semejante calificativo teniendo en cuenta la profesión y la historia de su padre.

Lejos de quedarse en silencio, Ortega Cano ha entrado al ruedo mediático. Y lo ha hecho sin grandes aspavientos, pero clavando el estoque verbal con precisión. Tras asistir a la tradicional corrida Goyesca en Las Ventas, el torero fue preguntado por la polémica y respondió con una mezcla muy medida de disgusto y desdén. "Que mejore", dijo con semblante serio.