El pasado Día de la Madre, Rocío Flores sorprendía a su más de medio millón de seguidores de Instagram al compartir una publicación en la que aparecía junto a Rocío Carrasco, la mujer que le dio la vida y con la que no tiene ningún tipo de contacto desde hace años.

Se trataba de un metraje de su infancia donde una pequeña Rocío Flores besa cariñosamente a una Rocío Carrasco que apenas rondaba los 20 años. Además, llamó la atenció la banda sonora elegida: “Si amanece”, uno de los himnos más potentes de Rocío Jurado. Un guiño directo a sus raíces y a “La más grande”, que parece actuar como el único nexo de unión que todavía queda en pie entre madre e hija.

No hace falta explicar los antecedentes. Toda España fue testigo tras el documental de “Rocío, contar la verdad para seguir viva”, de que la relación entre madre e hija está completamente rota. De ahí la sorpresa ante la publicación de Rocío Flores, quien, en realidad, siempre ha intentado tender puentes a la hora de comenzar un acercamiento con su progenitora.

Tras el revuelo y el interés que suscitó su publicación en Instagram, Rocío Flores se ha explicado en el plató de “¡De viernes!”. Muchos adelantaron que su vídeo podría ser una pista que indicara un acercamiento entre madre e hija, pero nada más lejos de la realidad.

“Siempre suelo compartir y subir lo que pone una cuenta dedicada a mi abuela y mi familia, esté o no esté mi madre”, comenzó explicando Flores, quitando hierro al matiz de que Rocío Carrasco apareciera en el vídeo y que la fecha de la publicación fuera de lo más simbólica: el Día de la Madre.

“Es que es mi madre”, insiste Rocío Flores, reclamando que tiene todo el derecho del mundo a compartir imágenes junto a la mujer que le dio la vida, independientemente de la situación en la que se encuentre su relación